Erótica Victoria
La representación erótica es inherente a la capacidad cultural del ser humano, desde las primeras representaciones rupestres que apelan a la fertilidad mediante pequeños ídolos sexuales de atributos exagerados; las celebraciones sagradas en culturas animistas de la estación de la fertilidad por excelencia, como el festival Hounen Matsuri en Japón; pasando por la erótica de exceso como medio de liberación mística representada en el templo indú de Khajuraho; las decoraciones eróticas sobre los ritos sexuales iniciáticos de la antigua grecia; el redescubrimiento del cuerpo en la europa renacentista y hasta la sublimación emocional de la erótica durante el romanticismo. |
En el arte contemporáneo la erótica se recrea como una experiencia estética que apunta y trasgrede los diferentes límites de carga sexual aceptados en la sociedad como políticamente correctos.
El artista inglés Antony Gayton (1968-) nos relata historias cuyos protagonistas son encarnados por hombres jóvenes y fornidos e introducen la pasión homoerótica en la mitología universal del amor y del deseo. Sus poemas visuales adquieren una fuerte dimensión política y ética a través de una reflexión intuitiva y sofisticada. Articula las diferentes narrativas haciendo una revisión de referencias tan diversas como la literatura medieval, el porno y la fotografía victoriana del siglo XIX. Generando así, iconografías propias al reinterpretar elementos de otras existentes en la sociedad actual. Este joven artista ha expuesto su obra en ciudades como Londres, Munich, Berlín, Viena y Barcelona. Su carrera profesional pasa por la colaboración durante 13 años en el estudio del fotógrafo Andreas H.Bitesnich que deja para comenzar su carrera en solitario.
En la historia del sXIX la idea de arte erótico desafió las rígidas normas de conducta social de la época victoriana. Una época donde se censuraba el arte con la intención de preservar su concepto de salud moral y espiritual. Los artistas fueron capaces de recrear un sentido de erotismo con elementos ocultos, creando obras socialmente aceptables, produciendo un arte reprimido que juega con la ambigüedad, de modo que el espectador proyecta el sentido de lo erótico dotando a la obra de carga sexual.
Otra serie, 'Behold the man' retoma la estética de libros de medicina victorianos en los que se recogían imágenes de individuos con rasgos de anormalidad tanto a nivel mental como físico. Unos catálogos que se suponía haría mas fácil la identificación de personalidades criminales, deficientes, enfermos o fuera de la norma. En la sociedad inglesa del s.XIX la figura desnuda no se consideraba una forma natural de gran belleza, sino mas bien una fuente de vergüenza. Los jóvenes catalogados por Gayton muestran una semidesnudez encubierta de estudio científico en el que no aparece ninguna deformidad evidente, cada texto a pie de foto emula una descripción médica, sin embargo se trata de un poema que ensalza la belleza de la deformidad como algo erótico.
La realización de Anthony Gayton es impecable. La inteligencia y el interés de su obra se desarrolla en la posibilidad de lectura a varios niveles. Transgresión, provocación, intensidad, ironía, deseo son algunas de las posibles ópticas a que se abren sus series fotográficas. Actualmente parte de ellas se exponen en la galería Mito de Barcelona hasta el 14 de Enero 2010. Para los más ávidos se puede encontrar su obra publicada en el libro 'Sinners and saints', Te Neues -2005.
Ana de Sebastián Roberto Cabanas |




