Música de dormir: Robert Lippok - Open Close Open

¡Hola! Primero de todo lo obvio: esta es la nueva columna de CaraB Mag y la hemos llamado "Música de dormir". Y ahora, lo no tan obvio: "Música de dormir" pretende lanzar de una forma bastante aleatoria y desordenada recomendaciones musicales ideales -según mi muy personal y totalmente subjetivo punto de vista- para dormir, para ese momento de la noche cuando después de revisar por enésima vez correo y Facebook, no queda nada más que hacer en la jornada que se acaba que escoger un disco y planchar la oreja. Escogí dicho concepto primero porque es algo que hago a diario, me acueste a las diez o a las cinco de la mañana; segundo, porque mi disperso y anacrónico gusto musical no me permite centrarme en escribir sobre un estilo en concreto y mucho menos hablar de producciones nuevas, pues descubro la música bastante a la gornú; y tercero, porque le tengo gran estima a esto de pegarme viajes mientras me estoy durmiendo. Tengo un saco entero de discos que no me atrevo a escuchar de día, pues existe en gran medida el peligro de que se me gire la pelota y me convierta en una ameba de sofá mientras contemplo con devoción la pared más cercana. Dicho peligro, por obvias razones, pierde parte de su intensidad de noche.Hechas ya las presentaciones, he aquí la primera edición de "Música de dormir", dedicada al "Open Close Open" de Robert Lippok.
Robert Lippok es un artista nacido y criado en Berlín que puede que conozcáis por formar parte de la banda de post-rock noventera To Rococo Rot, por sus colaboraciones posteriores con Barbara Morgenstern o por su trabajo más reciente remezclando y produciendo a/y el pianista contemporáneo Ludovico Einaudi, con quien el año pasado formó la banda Whitetree -piano+electrónica = babas, nenes-."Open Close Open" fue su segundo trabajo en solitario y salió editado en 2001 por Raster Noton, el sello propiedad del señor del minimalismo elegante Carsten Nicolai -Alva Noto, para los amigos de la música-, casa que tanto daño ha hecho en el mundo del esnobismo musical, de los diseños y artworks con algo de gusto y, en general, a este club selecto de bandas cuyos discos tratas, por alguna razón que no terminas de entender, con más respeto y veneración que a los demás.
El disco contiene solamente tres temas y pertenece a esta franja no demasiado bien definida donde el ambient roza ligera y suavemente el noise. No es un disco fácil si nunca te has aventurado a explorar estos parajes, pero te entrará solito si en vez de concentrarte en lo que es o no es, te concentras en lo que te hace, a ti a tu percepción del tiempo y del entorno. Lippok combina con una precisión admirable las grabaciones de campo, los pads ambientales y las melodías con una percusión sutil y suficiente. Más bombo y sería un disco de tecno ambiental, más ruiditos y "chiu-chius" lo habría convertido en una producción demasiado evidente, penetrante, llevando al oyente a concentrarse más en la música que en los cambios que ésta produce en su sistema nervioso, que como ya he comentado, es de lo que se trata todo este tinglado. Por otro lado, los loops inacabables pero confinados al segundo término que puedes encontrar durante todo el disco añaden a la producción un tinte ritual, convirtiendo tus reflexiones de almohada en un trance que va de agradable a ligeramente chungo, dependiendo del momento y del día que hayas tenido -y de si te has tomado las pastillas, abuela-.
Sea como sea, cuando me encuentro tumbado en mi cama, con la luces de la calle proyectándose y moviéndose en el techo y con Lippok susurrándome en la oreja, me podréis encontrar en cualquier sitio, menos debajo de la manta. Para terminar, y aún con el riesgo de caer en uno de esos clichés tan molestos, me atreveré a decir que es un trabajo para dejarte llevar. El sitio a donde llegas es plácido, blanco; te encuentras en él terriblemente solo, pero también terriblemente en paz. No dejéis de dedicarle unos minutos.
http://www.raster-noton.net/main.php?action=products&dat=34
http://www.myspace.com/robertlippok


